lunes, 8 de febrero de 2021

Monolitos del Lago



Está bien pequeñas 
os contaré la historia 
de estos extraños monolitos 
 que rodean nuestro lago 
   a las que llamamos 
LAS PIEDRAS CIEGAS 





























































 

jueves, 1 de octubre de 2020

Tipos de ninfas

Clasificación de las ninfas
En la mitología griega, una ninfa es cualquier miembro de un gran grupo de espíritus femeninos de la naturaleza, a veces unidos a un lugar u orografía particular. Las ninfas solían acompañar a varios dioses y diosas, y eran con frecuencia el objetivo de sátiros lujuriosos.

Las ninfas son las personificaciones de las actividades creativas y alentadoras de la naturaleza. La palabra griega νύμφη significa 'novia' y 'velado' entre otras cosas; es decir, una mujer casada y, en general, una en edad casadera. Otros hacen referencia a esta palabra (y también a la latina nubere y a la alemana Knospe) como una raíz que expresa la idea de 'crecer' (según Hesiquio de Alejandría, uno de los significados de νύμφη es 'capullo de rosa'). El hogar de las ninfas está en las montañas y arboledas, en los manantiales y ríos, en los valles y las frías grutas. Con frecuencia son el séquito de divinidades superiores: de Artemisa la cazadora, de Apolo el profeta, del juerguista y dios de los árboles Dioniso, y también de dioses rústicos como Pan y Hermes, dios de los pastores.

Las diferentes especies de ninfas se distinguen según las diferentes esferas de la naturaleza con las que están conectadas.
  • Ninfas terrestres («Epigeas»)
    • Agrónomos (campos)
    • Alseides (flores)
    • Antríades (cuevas)
    • Auloníades (pastizales)
    • Corícides o coricias (cuevas, son las musas clásicas)
    • Dríades (bosques)
      • Hamadríades (árboles)
      • Melíades o melias (fresnos)
    • Hespérides (jardines y del ocaso)
    • Híades (lluvia)
    • Limónides o hénides (prados)
    • Napeas (valles de montañas, cañadas)
    • Oréades u orestíades (montañas, montes; forman el cortejo de Diana)
  • Ninfas de las aguas («Efidríades»)
    • Oceánides (hijas de Océano; cualquier agua, normalmente salada)
    • Nereidas (hijas de Nereo; del mar Mediterráneo)
    • Náyades (normalmente al agua dulce)
      • Creneas o crénides (fuentes)
      • Limnátides o limníades (lagos)
      • Pegeas (manantiales)
      • Potámides (ríos)
  • Otras
    • Perimélides (ninfas del ganado menor)
    • Epimélides (ninfas de las ovejas)
    • Trías (ninfas proféticas de la miel)
    • Uranias (ninfas celestes)

lunes, 27 de abril de 2020

Danza de las Ninfas



Leyendas de un bosque habitado por ninfas que ha sido hechizado por una bruja y que sólo se romperá cuando un Satyro encuentre el bosque y baile con la reina de las ninfas



Nymphs_and_Satyr,_by_William-Adolphe_Bouguereau

martes, 17 de marzo de 2020

Sirenas de agua dulce

Náyades

También llamadas las ninfas de los cuerpos de agua dulce encarnando la divinidad de estos. Además de ellas, los griegos también adoraban a las oceánides y las nereidas que eran ninfas de los océanos y del agua salada, respectivamente. Las náyades son seres femeninos y que podían vivir muchos años aunque fueran mortales, precisamente toda su fuerza vital residía en el estanque o lago en que vivían y si este se secaba ellas morían. En la Antigua Grecia existían hasta cinco tipos de náyades: 

  1. Crenas (fuentes)
  2. Heleades (pantanos)
  3. Limnades (lagos)
  4. Pegeas (manantiales)
  5. Potámides (ríos).


Todas las leyendas y mitos acerca de las náyades alertaban de que su belleza podía llegar a ser mortalmente peligrosa. Su procedencia no está del todo clara, ya que algunos autores afirman que Zeus era su padre, mientras que otros decían que eran hijas del propio océano. Siempre eran representadas como jóvenes muy bellas, y con una personalidad dual. Malvadas escondidas en una apariencia frágil y dulce.

Homero

En los escritos de Homero, se explica el origen de estas ninfas y las clases de náyades que existían y que ayudaban a los protagonistas en sus aventuras. Posiblemente, la leyenda más famosas de estas ninfas dentro de la obra de Homero fue la protagonizada por las náyades de Mian. Sus nombres eran Euneica, Malis y Nycheia; se hicieron famosas por secuestrar a uno de los Argonautas. La historia acaba con Heracles yendo a buscar a Hylas, el argonauta secuestrado, sin éxito. El mito cuenta que Hylas se enamoró de las náyades y que en realidad no quería ser encontrado, por lo que se quedo con ellas para toda la eternidad. Este mito refleja claramente la personalidad de las náyades, capaces de realizar actos peligrosos aunque por un motivo justificado.

Relación con los dioses

Las náyades eran perseguidas por la mayoría de los dioses griegos del panteón que querían convertirlas en sus amantes. Debido a esto, una gran parte de los héroes y semidioses de la Grecia clásica tenían en su árbol genealógico a alguna náyade como pariente. Dioses como Apolo, Zeus, Poseidón o Hades mantenían relaciones con estas ninfas. Los nombres de las más destacadas eran Cirene, Dafne, Sinope, Egina o Salamina.

Dafnis y Nomia

Dafnis era un pastor siciliano cuyo padre pudiera haber sido el dios Hermes, fue abandonado por su madre en un campo de laureles, creció entre ninfas en los bosques de las montañas de Sicilia, era protegido de Apolo, de Artemisa, y de Pan, que le ofreció su flauta, se dedicó a cuidar sus rebaños en los alrededores del monte Etna. Este pastor, hijo del dios Hermes, es considerado como el creador de la canción bucólica. El pastor se enamoró de Nomia, una náyade que moraba en las fuentes y ríos. La ninfa en principio rechazó a Dafnis, pero finalmente cayó rendida a sus brazos jurándole fidelidad por siempre. Su relación era idílica, pero como en la mayoría de historias de amor de la literatura clásica, pronto se torcería.

Para desgracia de Dafnis, una princesa cruzó un día el bosque que habitaba y se encaprichó del pastor. El hijo de Hermes, que estaba enamorado de la náyade Nomia, no hizo caso a la princesa por lo que ésta lo envenenó obligándole a yacer con ella. La ninfa, tras enterarse de la traición de Dafnis, se enfureció y le arrancó los ojos al pastor. Desolado y triste, Dafnis comenzó a componer las canciones más bellas que se habían oído en el mundo hasta entonces. Tan preciosos y tristes eran sus poemas, que hasta los dioses bajaban al bosque para oírlos. Tras su muerte, el dios Dionisio trasladó a lo largo del mundo para que los animales y las ninfas lo homenajearan con sus lágrimas. Incluso Hermes hizo brotar una fuente en el lugar donde Nomia le arrancó los ojos, posteriormente se convirtió en el santuario de Dafnis dónde se le rendía culto.